Emociones

Emociones

21/03/2020 |

Tanto tiempo corriendo, sin tiempo para hacer las cosas que te gustan, ni disfrutar de las pequeñas cosas que te da la vida... Y ahora te encuentras parado(a) en seco. Y te preguntas ¿cómo hemos llegado a esto?... Si, te entiendo perfectamente, entiendo todas y cada una de las emociones que sientes: miedo, rabia, soledad, tristeza, inseguridad, etc. Pero, ¿cuánto has contribuido tú, a tener ese tipo de emociones? Probablemente me respondas, no depende de mí, es una situación en la que no puedo evitar tener este tipo de emociones. 

     

                                                                        

¿Estás de acuerdo con esta tabla? ¿o crees que falta algo?

Falta una instancia intermedia entre los hechos que acontecen y las emociones, TUS PENSAMIENTOS. Las emociones en la mayor parte de las veces, están condicionadas por lo que piensas, por tus ideas y el diálogo interno y en estos días tienes mucho tiempo para darle vueltas y vueltas a esos pensamientos, tantas vueltas que llegas a marearte. 


La gran mayoría son muy pesimista, lo sé, pero quiero recordarte algo... Tenemos una capacidad maravillosa que debemos desarrollar y trabajar en ella, se llama RESILIENCIA, y es la capacidad que tiene el ser humano de sobreponerse ante situaciones difíciles y salir fortalecido. Con anterioridad, el ser humano se ha enfrentado a situaciones complicadas, guerras, holocausto, dictaduras, etc. Y hemos salido... ¿Qué te hace pensar que de esta no?
NO PIENSES EN LAS REPERCUSIONES QUE TRAERÁ ESTO, no lo sabes y de nada sirve atormentarte ahora con eso, ya se buscarán soluciones. Porque todo no es blanco o negro, hay una escala de grises, que quizás no estás contemplando, y es normal, te entiendo, es una situación difícil, pero con ese tipo de pensamientos que tienes ¿te sirven para sentirte mejor? ¿No verdad? Todo lo contrario hace que tengas mayor malestar.

 Piensa ahora ¿qué puedes hacer para sentirte bien contigo mismo(a) en estos días de confinamiento?

Te propongo una serie de pautas para empezar a regular ese diálogo interno y que estos días te sirvan para acercarte más a ti mismo(a)…sí a esa persona que a veces te resulta una desconocida, a la que no atiendes sus necesidades y en ocasiones ni la escuchas. Pues que esta cuarentena te sirva para conocerte, para sacar lo mejor de ti y desarrollar esa capacidad de resiliencia y de empatía, para poder ayudar en la medida que puedas a esas personas que sí lo están pasándolo mal, a todos aquellos que están luchando día a día contra esta pandemia y que entre todos podamos aportar nuestro granito de arena de un modo u otro.

Aquí van las recomendaciones:

  1. Intenta no estar cada segundo mirando las noticias. Es necesario mantenerse informado, pero no te hace bien estar las 24 horas del día, viendo las noticias, vídeos de internet y que todas las conversaciones se basen sobre lo mismo (esta situación). Invierte ese tiempo en ti.
  2. Ambienta el lugar con música relajante, enciende una vela o incienso y pon la luz tenue, siéntate en un sitio en el que te encuentres cómodo(a), cierra los ojos y comienza a centrarte en tu respiración… en inhalar aire por la nariz y exhalar aire por la boca. Con cada exhalación vete poniendo atención a las diferentes partes de tu cuerpo, comienza por relajar la facciones de la cara, la espalda, los hombros, los brazos, pon atención en la palma de las manos, siente el cosquilleo que se produce al poner la atención en ellas…todo ello sin olvidarte de la respiración, inhalar aire por la nariz y exhalar por la boca… continua relajando las piernas, siente la planta de los pies, la ligera presión que realizas contra el suelo o el cosquilleo que se produce al prestarle atención…siente cada vez más relajado tu cuerpo y no te olvides de la respiración…inhalar aire por la nariz en 5 tiempos y exhalar por la boca en 5 tiempos…repite esto una cuantas veces…y lentamente abre los ojos.
  3. Una vez terminado lo anterior, coge papel y lápiz o bolígrafo:Escribe cada uno de los pensamientos que te crean malestar en el día a día.
  • Evalúa esos pensamientos, según el grado de malestar que te generan de 0 a 10.
  • DesmóntaloS, con evidencias a favor y en contra de ese pensamiento (quiero recordarte que el futuro no lo sabes, es incierto, básate en el aquí y ahora y contempla la escala de grises, todo no es tan negro como lo estás viendo)
  • ¿Qué funcionalidad tiene ese pensamiento ahora mismo en mí? ¿Pensar de esta manera me ayuda en algo?
  • Evalúa nuevamente ese pensamiento del 0 al 10 (espero que haya disminuido, al comprobar que no es para nada funcional y no te está ayudando)
  • Modifica el pensamiento, un pensamiento que sea funcional y te haga sentir mejor.

Espero que éstas sencillas pautas te sirvan para comenzar a regular ese diálogo interno.

Mucha fuerza y ánimo para afrontar éstos días

Belinda Guerra

 

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